Por motivos personales, no pude asistir el pasado día 21 a la Asamblea General de Delegados de la Unión Provincial de Sevilla y, dado el momento por el que atravesamos, creí oportuno -desde una visión crítica- dar mi opinión escribiendo la intervención y haciéndola pública ante la Asamblea gracias a la colaboración del compañero José Luis Martínez que se prestó a leerla. Para los interesados/as os adjunto el texto:
José Luís Martinez
ASAMBLEA DELEGADOS U.P.
SEVILLA 21/02/12
Acabamos de recoger, en forma de
enésima Reforma Laboral, (53 reformas en 32 años) los últimos frutos del
diálogo social y la concertación en la España democrática. Este proceso de destrucción
del derecho laboral nos lleva a un sistema feudal de relaciones laborales,
relaciones que del ámbito colectivo pasan al ámbito de lo individual y cuya
filosofía resumió muy bien Henry George, un economista inglés del Siglo XIX
–justamente el siglo al que hemos regresado- cuando dejó escrito: “El hombre que me da trabajo, al que
tengo que sufrir, este hombre es mi dueño, llámelo como lo llame….”
Dicho proceso de destrucción corre
parejo al proceso de destrucción de nuestra Constitución: la
constitucionalización del déficit, es decir, la obligatoriedad de pagar la
deuda por encima de cualquier otro gasto (sea o no social) introducida por el
PSOE (con el apoyo del PP) que colma el viejo sueño de la derecha para
desmantelar el estado social y de derecho, que formalmente consagra todavía el
artº 1 de nuestra Carta Magna. De ese hecho se desprende la ineludible tarea de
que CCOO encabece, junto a otros, un BLOQUE
SOCIAL dispuesto a abrir UN NUEVO
PROCESO CONSTITUYENTE en nuestro
país pues, en su actual configuración, la Constitución tiene
poco que ver con la que votaron los españoles en 1978 y ha sido reelaborada y
puesta descaradamente al servicio del capital.
Esta medida
contemplada en el Estado de Excepción permanente que está suponiendo el Golpe
de Estado Financiero a escala global, y si no al tiempo, va a resultar
catastrófica por cuanto nuestro país tiene una deuda de 2,3 billones de euros
(¿qué han hecho los encargados de controlarla?), lo que significa que en sólo
diez años –desde nuestro ingreso en el euro en 2002- la deuda que nuestro país
había acumulado durante toda su historia económica, 540.000 millones de euros,
se ha cuatriplicado. Esta cantidad es, sencillamente, impagable. ¿Por qué?
Porque la fórmula que se está utilizando –y con la que los capitalistas que han
hundido la economía y que los Gobiernos rescataron con el dinero de todos están
haciendo su agosto- es pagar la deuda con más deuda ya que
los abusivos tipos de interés que tenemos que abonar el dinero que ahora
pedimos prestado para financiarla no hace sino multiplicarla.
Pues bien, en ese contexto de
degradación constante y permanente de nuestras condiciones de vida a las que,
como ya Grecia, Portugal e Irlanda se han visto abocados, nos vamos a sumar
(¿quién duda que en la práctica estamos funcionando como un país intervenido?)
y cuyo exponente más claro serán los próximos Presupuestos Generales del Estado
–a los que seguirán los de las Autonomías que, no se olvide, tienen las
competencias de Salud y Educación-, es donde debemos reorientar nuestra
estrategia sindical que en los últimos tiempos ha venido caracterizada por una
serie de incomprensibles bandazos: La firma sin debate y sin
participación de las bases del Pacto de Pensiones y la del II Acuerdo por el
Empleo y la Negociación Colectiva
(cuando no va a haber ni empleo ni negociación colectiva) han sido los dos
casos más significativos y sin que sepamos qué fue del millón largo de firmas
de la Iniciativa Legislativa
Popular y la estrategia que en torno a la misma marcó el Consejo Confederal.
Y eso ocurre en un momento
donde el enemigo nos ha perdido el respeto y una parte importante de la
sociedad la confianza. Urge, pues, en la perspectiva del inminente
Congreso Confederal reorientar la estrategia sindical basada exclusivamente en
el diálogo social y la concertación porque, ¿qué se nos ofrece dialogar y concertar?.¿Los
retrocesos? O este Sindicato reacciona (y el pasado día 19 se puso
claramente de manifiesto que hay energías suficientes en la sociedad a
condición de que no se la estafe) o cabría afirmar lo que según refiere
Tucídides, Pericles dijo a los atenienses: “Estoy más lleno de temor por los
errores propios que por los planes del enemigo”.
Compañeros y compañeras, el
derrotismo, la rendición incondicional, nunca estuvieron contemplados en el
Sindicato de Marcelino Camacho.
¿Que podemos ser
derrotados? Cierto, pero MEJOR DERROTADOS QUE ENTREGADOS, porque,
aunque uno pierda, se sobrevive a las derrotas cuando se ha dado digna batalla.
¿Entonces de qué se trata? Como afirmó cierto dirigente comunista, se
trata de “luchar, fracasar, volver a luchar, fracasar de nuevo, volver otra vez
a luchar, y así hasta la victoria….”
Un abrazo, ánimos y a no desfallecer
en esta lucha que será, debe ser, larga y sostenida en el tiempo. Como dice el
lema que hemos adoptado en nuestro modesto Sindicato de Comercio y Hostelería: VENCEN
QUIENES TIENEN RAZÓN Y, ADEMÁS, SABEN LUCHAR POR ELLA.
![]() |
Aniceto Muñoz
Secretario General
SICOTH Sevilla.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario